Daredevil, cuando ser un héroe cuestiona la justicia

Fui a ver Batman vs Superman, no me agradó ni desagradó. En seguida supe que no estaba familiarizada con el universo de DC y por lo tanto mi opinión sería neófita en referencia a dicho universo.

Salí de la función, volví a casa y me dediqué a ver Daredevil con extrema satisfacción el resto del fin de semana. En un momento pensé, “qué tan difícil habría sido darnos una historia como ésta”.

Empecé a ver esta serie, transmitida por Netflix, ante las extenuantes recomendaciones de otros. Al principio, todo parece muy predecible, hasta ingenuo: la historia de un ciego que desarrolla extra sensibilidad ante estímulos externos, quién decide emprender una lucha en la defensa de su barrio, Hell’s Kitchen, en contra del crimen.

Sin embargo, a los pocos capítulos y gracias al formato en el cual está hecho, se construye una historia donde conocemos no sólo el origen del héroe y las habilidades que lo caracterizarán, sino todas aquellas texturas narrativas que le rodean: el barrio, sus motivaciones personales, sus amigos, las personalidades de éstos; el villano, el pasado del villano y el relato mismo que rodea al crimen organizado del barrio. Personajes, momentos y lugares van tejiendo la historia al punto de tener un carácter particular, una estética y narrativa particular, donde todas las acciones y deseos forman el relato.

7a69662b203aa94193ca080538ba6fcb2bab6de6

Pero ésta no es una serie puramente dramática, no trata únicamente los conflictos e intereses de los personajes. Tiene excelentes secuencias de acción, ejecutadas con gran ritmo y buenos efectos especiales. No se escatima en sangre, diseño sonoro o producción para llevar al espectador escenarios urbanos, oscuros donde el protagonista propina asombrosas golpizas a los más diversos peleadores: irlandeses, el cártel mexicano, rusos, japoneses o simples ladrones. Con recursos audiovisuales que no se apoyan únicamente en los efectos especiales, las secuencias realmente logran que los espectadores experimenten el ambiente del momento escenificado. Con frecuencia me encontré apretando los dientes al ver los puños ensangrentados, la carne cortada por navajazos, el sonido de los huesos rotos o el fuego consumiendo a uno que otro villano.

Hasta este punto Daredevil cumpliría bien como entretenimiento e historia, tiene suficiente para posicionarse en el gusto de fans y no fans. Pero no se queda ahí, va más allá y logra lo que pocas historias logran: plantea un verdadero conflicto para el espectador. En este caso sobre qué es la justicia y la aplicación de la misma.

NE96i3RVJCNxd9_1_b

Uno de los mayores aciertos de la serie es la posibilidad de conocer las dos caras de la vida del protagonista: Daredevil y el abogado Matt Murdock, y lo que es más asombroso, esto permite que podamos ver a un personaje fuerte, sensible y humano con una frustración a la que nadie es ajena: la impotencia de no poder castigar un acto criminal.

El espectador ve con frecuencia el conflicto de Daredevil como superhéroe, pero también el de Matt Murdock como abogado, socio de un modesto despacho que gerencia con su mejor amigo de la universidad. Y es en los dos aspectos de su vida cómo se construye como un verdadero héroe, en la superación de sus propios límites y el dilema de elegir la justicia sobre la venganza.

En cada personaje, en algún momento, la misma cuestión salta “¿Qué es la justicia? ¿Cómo debe aplicarse?” Moviendo acciones en los diversos personajes en la resolución de dicho conflicto.

tumblr_nxjc02ra7h1u70skgo1_1280

Otro gran aspecto de la serie es que, al final, el éxito o fracaso de la aplicación de justicia depende de varios personajes, mortales simples, que mediante la búsqueda de la verdad tratan de acorralar a los villanos. Al final, al igual que en la vida real, ni la justicia es absoluta ni el fracaso de la misma; se gana y se pierde en ello.

Después de varios capítulos es imposible que uno mismo no mire el periódico o escuche las noticias de crímenes y criminales sin preguntarse dónde estará la justicia en todo ello. De pronto, al menos yo sentí, desde lo profundo: el deseo de justicia. La frustración ante la impunidad es algo que creo que todos podemos compartir con Matt Murdock, y apasionarnos en discusiones sobre qué justicia es válida.

Así de buena está Daredevil, el héroe que ve el mundo en llamas y plantea ¿tú qué harías por conseguir justicia?

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s