Miercoles de noviembre

Hoy desperté con el extraño pero agradable sonido de la lluvia golpeando a poco en la ventana y los tejados. Me pregunté si sería polvo y viento, pero a medida que afiné mi concentración me di cuenta que debía ser lluvia.

Por alguna razón esto me dio la extraña sensación de estar en otro lugar. Siempre que amanece lloviento soy presa de esta extraña, y de nuevo, agradable sensación. Como si enfrentando la calle todo estuviera más aletargado y gris. Me parece que todo puede reiniciar a partir de una lluvia matutina, la ciudad misma puede ser otra. Los abrigos, chaquetas, suéteres y bufandas me dan la impresión que dan un confort en todos los extraños de las calles. Es como si los sonidos urbanos siempre secos y estridentes de pronto los pasaran por un filtro de sordina.

Es agradable, en fin.

Tal vez por ello tuve un irrefrenable deseo de no escuchar las noticias mientras me duchaba. No. En lugar de eso, decidí escuchar Sigur Ros… con ese sonido, espacial, etéreo, ingrávido, aletargado, como lluvia ligera por la mañana.

No sé pues cómo haya amanecido el mundo. Solo sé que el calor de la ducha y el sonido genial del posrock de Sigur Ros me han hecho muy feliz este miércoles de noviembre.

Todo puede surgir de la lluvia, mucho puede renacer de ella.Esto me da esperanza.

Imagen

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s